miércoles, 11 de agosto de 2010

Empezar, 1 Cap.

 



Hoy era un día como otro cualquiera, o casi como otro cualquiera... estábamos en el 3º trimestre en el instituto, no faltaba nada para que terminase 4º de E.S.O. y después, me esperaban unas largas vacaciones en mi pequeño pueblecito que se llamaba Melicena, la vida en el internado en el que estaba en Granada capital la verdad es que para mí no estaba muy animada... estaba apartada totalmente de la civilización, y no, no es que fuese alguien que socialmente no tenia vida, sino que para mí en este sitio sólo había mucho estrés por los exámenes y mucha rutina... nada más que horarios, y lo de que estuviese totalmente apartada de la civilización se debía a que para poder salir en mis horas libres a la calle necesitaba autorización de mis queridos padres y ellos, creyendo que seria mejor, por no se qué de que en la cuidad hay muchos peligros y sería mejor para mi seguridad", no me la firmaron, y así es como han conseguido que me esté pudriéndome en este sitio .

Supongo que era lo mejor que podían hacer, ya que el trabajo hacía para ellos que les fuese "imposible" estar conmigo.
Mis padres estaban "divorciados", es decir, oficialmente no lo estaban pero en todo el año sólo se veían cuando yo estaba con ellos dos de vacaciones, mientras cada uno iba por su lado, como mi padre era abogado, pues estaba bastante atareado, y mi madre era azafata, así que como ya sabéis... está sólo dando viajes de aquí para allá. El único tiempo que pasaban y de hecho, pasábamos los tres juntos era en Navidad y un mes de verano, el resto del verano yo lo pasaba con mis abuelos.
Era la hora de desayunar, asi que mi compañera y mejor amiga desde que entré a este agujero negro, nos vestimos y peinamos, después salimos de nuestra habitación hacia el comedor. Mi compañera se llamaba Sandra Aballe, era un chica regordeta, bajita, de ojos color color azul cielo, pelo rubiasco y piel extremadamente clarita, además de ser la persona más estupenda que había conocido hasta este momento, fue una suerte estar con ella en la misma habitación.
Hoy tocaba desayunar cereales, que en vez de cereales parecía cartón, pero era lo típico, no me podía esperar mucho más de este sitio. Que no, no era cutre, pero seguía siendo un internado como otro cualquiera.
-Tía, esta comida me mata.. además no me gusta la leche.- le dije a mi amiga mientras la miraba, mientras estábamos cogiendo la comida y nos íbamos a la mesa donde nos esperaba el grupo, ella me miro i me dijo: 

-Pues te la tomarás entera, que lo sepas-me dijo después de lanzarme una mirada asesina. 
Después fuimos hacia la mesa donde estaban Juanjo Sánchez, Mari Carmen Prados, Miguel Ruiz y unos cuantos compañeros de clase más, se podía decir que esas eran las personas con las que me iba de vez en cuando, es decir, que solo me iba con Sandra, ella y yo éramos inseparables. 
Después de desayunar, salimos de allí Sandra y yo rápido, porque a las dos nos pasaba lo mismo, no podíamos estar atosigadas, y allí lo estábamos. 
Al salir encontramos a Hugo Camacho… e aquí mi “novio” , y lo digo así porque hace ya bastante tiempo que nuestra relación se había terminado, se fue a pique hace ya bastante, peor él no lo aceptaba. El era alto, de complexión fuerte, moreno y de ojos marrones oscuros. Estaba en 1º de Bachillerato. 
-Hola Sandra, ¿nos puedes dejar solos un momento?-Sandra me miró para ver que debía contestar y le hice un gesto para que estuviese tranquila. 
-Si, por supuesto, ahora nos vemos- dijo mirándome a mi, después le dije adiós con la mano y se fue. 
-¿Qué quieres?- lo miré, después de decirle bruscamente esas palabras y con ganas de acabar con ello lo antes posible. 
-Creo que ya lo sabes- me dijo, lo volví a mirar y conteste: 
- A ver, quiero terminar con esto lo antes posible, necesito ir a mi habitación antes de que empiecen las clases, así que habla claramente y no con indirectas, sabes que me gusta que me digan las cosas con claridad.- dije todavía mas cortante que antes. 
-Hace tiempo que no salimos juntos, al cine ni nada de eso, ¿Cuándo vamos a quedar?
-Jaja, creo que no salgo contigo ni con nadie porque yo no tengo autorización para salir, peor si la tuviese no saldría exactamente contigo- él prosiguió: 

-Creía que me darías otra oportunidad, sabes que cambié- Yo le miré con algo de de indignación y después le dije subiendo un poco el tono sin querer: 
-Mira… He escuchado tantas veces eso que creo que ya hasta me duelen los oídos... así que lo siento- me di media vuelta para empezar a caminar cuando me agarró del brazo y me apretó la muñeca, hasta el punto en el que me hizo daño y después me volvió hacia él, se me acercó demasiado y yo retrocedí, aunque él tenia demasiada fuerza y para no estar completamente pegada a él me pegué a una pared. 
-Sabes que no puedes hacer eso- me dijo en un susurro lleno de rabia, se acerco más a mi, y me dijo en el oído: 
-Yo te quiero.- Le mire a la cara, me dieron ganas de escupirle pero me contuve, y le solté en seguida: 
-Si tu me quisieses de verdad, no me harías daño, ahora mismo me has dicho que habías cambiado, y ya veo lo que as cambiado… si.. has venido a hablarme solamente y ya me as hecho daño, solo te puedo decir que para mi terminó hace mucho.- Él se quedó congelado, me solté y seguí caminando hasta la puerta de la residencia. Mientras andaba escuche como el me gritó todavía en ese lu8gar parado donde lo dejé decir: 
-Sabes que esto no ha acabado, esto no se quedará aquí, ¿me escuchas?- Al escuchar eso automáticamente me di la vuelta, sonreí sarcásticamente y dije: 
-¡Olvídame-Acto seguido, abrí la puerta y entré sin darle tiempo a que contestara. Al entrar estaba Sandra y un montón mas de chicas mirándome, habían estado todas cotilleando como marujas. Me abrí paso entre toda aquella multitud femenina y empecé a caminar, todos me miraban, de repente Sandra me alcanzó. 
-Vaya humos que teníais los de por ahí fuera, lo estaba escuchando todo desde dentro, aunque creo que con eso último definitivamente se lo habrás dejado claro. 
Ella me miró y me sonrió, aunque me notó algo tensa, después yo le contesté: -Eso espero- puse una pequeña sonrisa algo falsa en mi cara, que por lo que vi reflejada en la cara de Sandra notó y continuamos andando. 
Al llegar a la habitación me lavé los dientes y recogí mi mochila ya preparada. Mientras hacía esto le daba vueltas a muchas cosas, entre que era tímida, y detestaba las peleas el día se estaba llevando el premio nobel, es decir, era el mejor de toda mi vida hablando sarcásticamente.

3 comentarios:

  1. me gusta mucho la historia, pero tienes que corregir muchas cosas!!!! no te las puedo enumerar todas, pero... aun asi... los dialogos estan muy bien y la historia promete!!! besos

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  2. Muchisimas gracias por hecharle un vistazo.. supongo que con el tiempo mejoraré y corregiré esos errores, o eso espero, me gustaría algun día llegar a publicar mi propio libro,y todo crítica la acepto de buen talante, muchas gracias de todo corazón, besos

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  3. jajjajaa, no des las gracias, pero para eso estoy!!!!xD seguro que mejorarás!!! yo ando escribiendo ahora mi capítulo 30!!! espero que cuando lo suba lo leas con mucho gusto!!!^^

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